En1990, el prestigioso arquitecto mexicano Bosco Gutiérrez-Cortina fue secuestrado cuando salía de misa y recluido durante nueve meses en un zulo de tres metros cuadrados, totalmente incomunicado y sin ver la luzdel so
La historia de Bosco Gutiérrez Cortina, un conocido arquitecto mexicano, es dura. Muy dura. Fue secuestrado en 1991 a la salida de misa y permaneció retenido durante nueve meses en un pequeño cuarto. Gracias a su fe en Dios lo pudo sobrellevar y no perder la cordura. «Una mañana al salir de misa, me dirigí al coche. De pronto, un brazo me agarró fuerte y me dieron un golpe con un arma para dejarme inconsciente», relata. Lo siguiente que recuerda es que se despertó cuando le cambiaron de coche para llevarle al zulo: «Tenía la esperanza de salir a los dos o tres días, nunca pensé que se prolongaría tanto», reconoce Bosco, que ha pasado unos días en España contando su experiencia en diversas conferencias. «Los terroristas iban siempre encapuchados de blanco y llevaban guantes».
Por escrito. «En el techo de la habitación había una cámara que registraba mis movimientos y un altavoz en el que me ponían continuamente música para bloquear mi sentido del oído. Estuve escuchando el mismo casete durante cuatro meses seguidos», narra Bosco. Los secuestradores desnudaron al arquitecto y le dejaron sin ropa. «Nunca escuché sus voces, siempre nos comunicábamos por escrito. Incluso me interrogaron mediante un cuestionario en el que tuve que dar datos sobre mi familia. Si me negaba, les harían daño», apunta sobrecogido.
El día y la noche eran confusos porque «encendían y apagaban la luz cuando querían y me daban muy mal de comer» señala. Poco a poco, Bosco reconoce que empezó a «volverse loco». «Ofrecí todos los días mi sufrimiento a Dios y, cuando pensaba, me daba cuenta de que Cristo había sufrido mucho más que yo y que había dado su vida por mí al ser crucificado». Una de las armas que el mexicano utilizó para aumentar su valor fue la oración: «Gracias a ella cogí fuerzas y pude rezar por los captores. Desde aquel momento, sentí la necesidad de cuidarme más y de intentar sobrevivir a aquella situación».
La incertidumbre que el afamado arquitecto, padre por entonces de siete hijos, albergaba sobre su futuro se calmó gracias a que los terroristas –alguno de ellos ex etarras– tuvieron la «consideración» de permitirle tener un libro. Bosco pidió que le dieran la Biblia, lo que con el tiempo le llevó a preguntarse sinceramente: «¿Creo realmente en el Señor?». «Fue en ese momento cuando me di cuenta de que tenía que dejar de vivir de la fe de los demás y asumir la mía». Con un «¡Sí creo!» vio que Dios quería «lo mejor» para él y que debía «aceptar su voluntad».
El fin de la pesadilla. Tras nueve meses de cautiverio, se acordó el pago del rescate de Bosco. Se desarrollaría en Brasil y se encargarían de realizarlo sus hermanos, pero «por problemas, no se pudo efectuar». «Yo había construido un instrumento para abrir la ventana y algún día utilizarlo para escapar». Ese momento finalmente llegó: una mañana, «el secuestrador que tenía que vigilarme se retrasó y aproveché el descuido para escapar encomendándome en todo momento a Dios». La huída no fue tarea fácil, debido a su falta de fuerzas y al impacto que le causó la luz natural. Tuvo que sortear diversos peligros hasta abrir la puerta exterior del chalé donde se encontraba, en la ciudad de Puebla, y coger un taxi. El aspecto desaliñado que ostentaba provocaba desconfianza en la gente, pero logró llegar hasta su casa de México D. F. y despertar de la pesadilla cuando, al descender del automóvil, vio a su mujer y a sus siete hijos bajando de una furgoneta. «Llegué a ellos corriendo y les abracé mientras gritaba: “¡Me he escapado!”». La vida para Bosco cobró un nuevo sentido a partir de ese momento.
CONFERENCIA TESTIMONIAL: Bosco Gutiérrez Cortina – “Estuve secuestrado 9 meses, ¿Vale la pena volver a empezar?”
El Arq. Gutiérrez narró a detalle la experiencia que marcó su vida en mayo de 1991 de una manera drástica sin embargo, él aprovecha la oportunidad de estar en la Anáhuac para compartir la renovación que vivió de manera personal y espiritual al encontrar más que nunca la presencia de Dios en su vida.
“En el secuestro llegué a una situación infrahumana; duré los primeros 15 días ‘tirado’ en el suelo, sin ganas y sin autoestima. Yo no había rezado ordenadamente, hasta que llegó el momento en el cual recé mi primer Rosario. En la vida hay que tener concentración de esfuerzo:
Salud mental – libérate de la angustia.
Salud física – ejercicio y alimentación.
Haz algo – aprovecha el tiempo que es oro.
Reafirmen su fe para creer o no creer, porque en momentos críticos la vida te compromete. Si crees en Dios, debes ser coherente, pero sino crees, dependerá entonces de tus propias fuerzas. Yo divido mi secuestro en dos partes: ‘apostólica’ y ‘escápate’. La primera me hizo pensar que los secuestradores -como sea- son almas equivocadas, pero también valen como personas, entonces les propuse rezar con ellos en Navidad y aceptaron. Ese día, estreché sus manos sin verlos ni escucharlos porque nunca hablaban. Pienso que la felicidad es cuando dejamos que Dios reine en nosotros. La actividad más productiva es la oración ¿Cuántas horas le dedicas a tu propio ser?. En la segunda división (escápate) después de 9 meses encerrado logré escapar… no fue fácil, pero se dio la oportunidad después de estudiar el plan. Cuando volví al ver a mi familia escribí lo siguiente:
Todo es providencia, nada es coincidencia. Todo es para bien y ante sus manos sólo hay ganadores y no perdedores. Dios sabe más y nosotros somos muy limitados. Dios nos pide un abandono de nuestros propios juicios. En esta lucha resumo todo mi secreto y quiero quitar cualquier mérito propio. Estoy convencido de que con ÉL podemos todo y que sin ÉL la más mínima cosa. Cuando no podemos más, nos carga en sus hombros para darnos la libertad. No te olvides de esto. Dios sabe más. Lucha con fe y perseverancia, es hora de responder porque de eso depende nuestra felicidad aquí y en la vida eterna…”
Sólo hasta hoy me entero de esta increible historia. Muchas personas que han sido secuestradas pagan por su rescate, o son liberadas por autoridades, o intentan tantas veces escapar del cautiverio hasta que lo logran o pasa todo lo contrario. De todos los detalles que pude conocer, me conmovió hasta las lágrimas la capacidad que tuvo esta persona para olvidar su condición de secuestrado por un día e invitar a orar a sus captores. Qué cordura, que poder mental tan infinito. En ese momento tal vez era de los pocos en el planeta que realmente reconoció el significado de la Navidad. Sólo él, su familia y Dios saben la magnitud de esa prueba, y lo que significó para todos. No fué ni más ni menos, fué lo que debió ser. Realmente surgió en mi una fuerte necesidad de escribir lo que produjo en mi esta historia, y la ratificación de que Dios existe, y que nosotros tenemos un poder del que no somos conscientes. El hecho de que por alguna providencia (y no coincidencia), esta persona tuvo que afrontar una situación de estas dimensiones, no significa que no sea digno de admiración y respeto, y que por el contrario, hasta sea un referente en el reconocimiento diario de nuestra fuerza, y de cómo debemos día con día, fortalecer el "espacio interior".
ResponderEliminarTestimonio vivo de la presencia de Dios en nuestras vidas
ResponderEliminarHoy en una búsqueda frenética que tengo como madre. Me enteré de esta historia de valentía y fe!. Busco desesperadamente respuesta para la pregunta de mi hijo menor que sufrió un secuestro el 26 de septiembre 2016. No se que respuesta darle a lo que vivió y no tengo tranquilidad para estar bien yo misma..... Estonces como puedo hoy brindarle esa seguridad a mi hijo???
ResponderEliminarQue paso con esas mendigas ratas
ResponderEliminarWoow hoy ví la película que hicieron sobre esta historia y me quedé con la boca abierta al ver la fuerza de este hombre
ResponderEliminarAcabo de ver la historia en la tv.yo tenia solo doce años cuando el sr.bosco fue privado de su libertad. Todo mi respeto para el por la gran fortaleza que decide tener gracias a dios nuestro señor.
ResponderEliminarY como usted lo dijo...esta viviendo ni mas, ni menos que lo que diosito quiera...muchas felicidades por esta segunda oportunidad y gracias a dios por darsela
Acabo de ver la pelìcula el dìa de hoy y ya son dos veces que la veo y no alcanzó de admirarme de la gran fortaleza que tuvo este señor al aguantar tanto tiempo su secuestro, pero lo mas admirable es su FÉ que tuvó en Dios a través de la oración, y que por medio de esra logró escapar ayudado por Dios 🙏...
ResponderEliminarBien dicen que la oración es un arma invensible 🙏
Muchas bendiciones para este arquitecto excepcional...